Rendirse no es una opción

Rendirse no es una opción

miércoles, 14 de enero de 2015

RUNNER: ESPECIE EN PELIGRO DE EXPANSIÓN

A menudo, y cada vez con más frecuencia, me encuentro por la calle con personas que, enfundadas en ropa de deporte, ya sea mallas, largas o cortas, o chandal, y camiseta, sudadera, etc, más sus correspondientes auriculares y brazalete con móvil, están corriendo. Y siento envidia, y me siento solidario, y me da ganas de compartir su carrera.



Tengo un sobrino triatletla, que se ha hecho un par de ironman. Tengo un amigo que también se ha hecho un ironman, y lo suyo tiene un mérito enorme por sus cinrcunstancias personales (algún día, si él me lo permite, contaré por qué es un caso digno de admiración. Ahora sólo diré que es un ejemplo de superación para todos nosotros). Tengo una compañera de entrenamiento que salió a correr por la mañana el día de Navidad.Tengo otra que, cuando va a su pueblo, en León, sale a entrenar con temperaturas que rozan, por encima y por debajo, los cero grados...Yo mismo salgo a entrenar a veces con un frío atroz, tanto que he llegado a caerme por pisar hielo.



¿Qué es lo que hace que decidamos levantarnos del sofá y salir a correr? ¿Es tal vez esa sensación tan agradable que sentimos cuando terminamos, al saber que hemos cumplido nuestro objetivo (queridas endorfinas) ? ¿O quizás el pensar que nuestro corazón se fortalece cada día? ¿O, por qué no, porque nuestra grasa de la tripa va, como por arte de magia, desapareciendo? (De una magia que exige su esfuerzo, claro está).

Hay quien lo llama "la moda del running". Pero no, correr no es una moda. Tal vez lo sea llamarlo "running", como una vez se le llamó "jogging", y antes "footing". Yo prefiero llamarlo "salir a correr", porque para mí no es algo pasajero, como tampoco lo es para los miles que lo hacemos cada madrugada, tarde o noche, superando la pereza de tener que levantarnos, de pasar unos primeros minutos de frío, de saber que tal o cual músculo nos puede llegar a doler.

Las modas pasan, como también pasarán los que se piensan que correr es fácil, que no se requiere nada (qué gran mentira), que es barato (otra, de esta hablaré en otra entrada), y que salen un domingo cada dos meses, y paran al cabo de 200 metros, porque ya no pueden más. Pero para los que nos hemos visto finalmente abducidos, no pasará, y, lejos de ser una especie en peligro de extinción, seremos, como titulaba al principio, una especie en peligo de expansión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario